jueves, 2 de febrero de 2017

"Cambio Por San Luis" Misión, Valor y Principios.

MISIÓN

Ser un equipo ciudadano, plural y multifacético comprometido con la transoformación municipal, estatal y nacional de México, la renovación y moralización de las políticas nacionales, las instituciones y sus representantes a través de las propuestas alternativas respaldadas por la presión ciudadana. Nuestro movimiento busca integrar una política nacional con perspectiva de desarrollo económico y social interno usando como premisa fundamental la participación ciudadana entregada y desinteresada para el respaldo de las propuestas y demandas que beneficien al país y no a unos cuantos intereses plutocráticos alineados con los gobiernos de facto. Además,crear un precedente nacional para la instauración de una sinergia nacional con movimientos civiles apartidistas que velen por el desarrollo político, social y económico de México el cual ha sido secuestrado por las elites y mafias partidistas.

VISIÓN
Una organización ciudadana rotativa y horizontal integrada por gente de todos los sectores y coordinados a nivel nacional que mediante la constante participación y regulación de los procesos políticos en México se logre:

  • Una nación sólida con instituciones fuertes y confiables que velen por el desarrollo nacional
  • Una mejor repartición y gestión de recursos del erario con la más absoluta transparencia.
  • La desaparición de los absurdos privilegios económicos y legales de los funcionarios públicos
  • Una democratización institucional que prescinda de los gastos exhorbitantes en publicidad para los candidatos.
  • El impulso de nuevas reformas estructurales debidamente planeadas que abarquen a todos los sectores de México, principalmente el sector educativo, laboral y productivo de México
  • El surgimiento de una nueva cultura cívica que promueva los valores y principios patrios.
  • Lograr la independencia económica y tecnológica con el impulso del desarrollo nacional.

ÉTICA Y FUNCIONALIDAD.
El movimiento considera los 3 principios básicos de Touraine en su definición como movimiento social los cuales son:

1.- De identidad; Nuestra identidad es el pueblo de México, la ciudadanía que comparte el hartazgo contra la clase política que ha corrompido el ejercicio de su deber.

2.- De oposición; Estamos en contra de los gobernantes, políticos, funcionarios y lideres sindicales corruptos, y que coartan e inhiben los derechos fundamentales civiles así como el desarrollo nacional en pos de su beneficio.


3.- De totalidad; Nuestro valores exaltan el espíritu libertario contenidos en los estatutos revolucionarios y contitucionales de México, con una vision integral humanista de laicicidad y pluralidad.
De forma interna, los principios éticos y morales que nuestro movimiento mantiene firmes en su convicción son los siguientes:

1.- Estricto apego a la legalidad; Creemos en las instituciones heredadas por los padres de la patria, Cambio Por San Luis está convencido en que la necesidad de actuar conforme a derecho y a la legalidad es indispensable para lograr acuerdos y resultados a corto y largo plazo para la transformación del país. Rechazamos cualquier conducta vandálica e ilegal que violente los derechos de la sociedad.

2.- Pluralidad democrática; “Cambio Por San Luis” promueve y busca la participación de todos los sectores de la población en el movimiento sin importar condición social (raza, género, religión o ideologías), siempre y cuando dichas participaciones se apeguen en estricto sentido al punto 1 y su objetivo sea el de engrandecer los objetivos y propuestas del movimiento.

3.- Horizontalidad; Cambio Por San Luis no busca promover ni posicionar la imagen de ningún integrante, la estructura organizativa del movimiento carece de lideres específicos en quienes recaiga la toma de decisiones y es puramente logística, cualquier intento de posicionamiento personal será considerado como un abuso y violación a los objetivos fundamentales con los que nació el movimiento. La toma de decisiones estará basada en los ejercicios democráticos tradicionales apegados al estricto sentido del respeto, cooperación y cortesía a quienes han estado en permanencia constante en el proceder del movimiento.

4.-Consulta; Todas las participaciones que busquen la toma de determinadas acciones serán llevadas a votación en asambleas públicas donde se tomarán en cuenta la fundamentación de dichas propuestas, el núcleo organizativo deberá estar presente y respetar cualquier acción delibarada durante las asambleas apegadas estrictamente al punto 3 manteniendose firmes a su compromiso.

5.-Permanencia; Formar parte de Cambio Por San Luis es adquirir un compromiso para con su familia y la sociedad, transformar al país requiere de un movimiento sólido y de la constante y permanente participación de todos los involucrados.

Las propuestas encaminadas a la solución de problemas básicos planteados son sujetas al escrutinio y análisis de los profesionales y conocedores del tema involucrados en el movimiento, para ser llevados a las instancias competentes correspondientes y mediante la presión ciudadana obligar a consultar y promover las propuestas a quienes resulten responsables de la toma de decisiones.
Los fundamentos constitucionales que testifican la legalidad de las marchas se encuentran en el artículo 6o. Y 9o, por lo que cualquier intento de represión será considerado por el movimiento como un crimen político y denunciado hasta las últimas consecuencias.


Cambio Por San Luis busca mantener vivos los ideales de solidaridad y cooperación, nuestro motor es la restauración de la moralidad en las instituciones y la vida política del país para crear las condiciones en el país que mejoren las oportunidades para el desarrollo económico y social de México.

"Honestidad, Justicia y Patria"

Corrupción, los años perdidos.





Muchos son los problemas a los que se enfrenta nuestra nación, múltiples las causas, que conforme se ahonda en ellas, se vuelven difusas, y la brecha entre la realidad y la ficción, se empequeñece hasta perderla de vista.


La palabra que define la política mexicana en el consciente colectivo, se ha convertido, por antonomasia, en corrupción. No podemos hablar de una sin la otra, se han transformado en una dualidad conceptual casi semántica, son los pares venenosos que han transformado el noble ejercicio de la política en algo mezquino, en una herramienta de enriquecimiento inmoral, obsceno, en una pequeña red imperial de compadres y familiares que monopolizaron el negocio más lucrativo y cómodo para quien aspira a la vida fácil.


Pero la raíz de la corrupción, el problema flagrante y omnipresente de nuestro país, se remonta a las viejas traiciones de personajes oportunistas que se valieron de la burda ignorancia del pueblo para satisfacer sus propios intereses, va aún más allá de los tiempos de revueltas del México porfirista, aunque, cuanto más alejado al presente se ve el síntoma, menos probable es encontrar la cura.


Podemos acortar nuestro rastreo a los años en que el PRI consolidó su hegemonía siendo “la dictadura perfecta” como alguna vez la llamó el premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa, el PRI mantuvo su estatus de partido imbatible a costa de políticas populistas que se beneficiaban de la necesidad del pueblo, usando recursos del erario que eran gestionados por los ejecutivos de su partido, disponían de ellos, además del propio enriquecimiento, como medio para comprar y favorecer el voto de las masas, que los vitoreaban como benefactores de la sociedad en su ignorancia política.


De esta forma no solo la alta burocracia de hegemonía priista se valía de la corrupción para mantener su estatus, el resto de la media y baja burocracia, incurría en prácticas de corrupción sostenida por los sindicatos, creados para velar los derechos del pueblo y convertidos en semilleros de líderes sindicales al servicio de los intereses partidistas de sus patrocinadores, de quien se aprovechaban para enriquecer a sus aliados que con el tiempo los catapultarían a la misma mafia de quien se apadrinaban.


El sindicato petrolero, de maestros, electricistas y muchos otros más dependientes de estatales y paraestatales, han entorpecido la productividad nacional al incurrir en estas mismas prácticas, herencia cultural de la marginación sostenida en frases como “el que no tranza, no avanza” símbolo literario de la desunión y del antivalor cívico de anteponer el beneficio propio por el colectivo, perdiendo los más elementales valores civiles que constituyen la fortaleza de una nación.



México ha superado el periodo de negación para enfrentarse al periodo de la ira optimista que urge al cambio, desafortunadamente, una nación poco versada en el ejercicio político tiende a denostar la protesta, le cuesta dirigirla y coordinarla hasta que se topa con la infranqueable barrera de la densa burocracia, de los medios pagados y la descalificación, hasta que toque fondo y se aleje de los vicios del populismo y el frenesí coercitivo activista, podrá si acaso, aspirar a una revolución cultural precedida por una compleja reforma “auténticamente educativa” que forje con perspectiva una nueva generación de Mexicanos que no hayan crecido con el paradigma de la corrupción... Pero l
a historia suele dar lecciones tajantes a los profetas de oficio, la naturaleza humana versátil es capaz de aspirar a una renovación de si misma si se aleja de los vicios del egoismo y la vanidad, los valores más elevados suelen aplicarse cuando se ha tocado fondo mientras no sea demasiado tarde, y sin duda, ese fondo es el que ya está tocando México, ¿será demasiado tarde?